miércoles, 20 de febrero de 2019

 
OTRA OSCURIDAD
 
Dijo la noche a la luna:
-¡Quédate hoy escondida!
y el astro, que era obediente,
se acurrucó en la colina.
 
La noche fue generosa,
y así, a modo de cobijo
le construyó una cubierta
con árboles, contra el frío.
Desde allí, ya confortable,
intrigada y expectante,  
participó ella,  a su modo,
aunque nada se intuía,
en aquél mágico instante.
 
-Te he pedido que te quedes,
porque anhelo regalarles
a mis estrellas fugaces,
tan sólo unas horas más.
para luzcan  brillantes.
Pondré este cielo tan negro,
que parecerán diamantes
cuando empiecen a bailar.
 
-La música para el baile
¿De dónde la sacarás?
-Serán miles de jilgueros
y el aleteo de un águila,
lo que los dirigirá.
 
-¡Quiero verlo, quiero verlo!.
 

Entonaron los jilgueros
dos Re seguidos de un Fa.
¡Todos los que ya dormían
despertaron a la par
y miraron hacia arriba!
 

 
 
 
 
 
 
                                                                                                Anónimo (Google)
 
Entre millones de estrellas,
Perseidas enloquecidas
bailan desde un lado a otro 
al son de unas finas notas,
que parecen dirigidas
de manera magistral,
por un águila al volar.
 
-¡Esto es magia! se decían:
-¿O es un sueño?, es irreal.
- Son mis ojos que me engañan.
-¡Nada así se vio jamás!
 
Los animales, postrados.
De emocionadas que están
las plantas rezuman savia,
¡Hasta se ha callado el mar!
Todos quieren disfrutarlo
y a nadie provoca miedo
esta noche tan oscura,
esta nueva oscuridad.  
 














lunes, 28 de noviembre de 2016


 
PASAJE DE INVIERNO
 
Han perdido el color
 
las hojas de los árboles.
El río, que fuera plateado,
hoy, una escarcha mate.
 
La luna imaginaria
oculta tras el cerro,
asomará la cara
si decide quedarse.
 
Cientos de nubes pasan
enlutadas, de entierro,
hacia un destino incierto, 
hacia ninguna parte. 
Ha volado el otoño
 
como vuelan los años  
y se ha instalado el frío
junto al fuego encendido,
en un mágico instante.  
Igual que un viejo niño
que escarba en sus recuerdos,
rebuscando entre miles,
calor que le atempere
sus ateridos huesos
y luz que le devuelva
resplandor a su cuerpo.
 

lunes, 3 de octubre de 2016

 
 

 
                                METAMORFOSIS
 
                  Ya no le hablo la luna ni le escribo poemas,
                 ya no escucho el silencio ni aviento mariposas,
                 no silbo si camino, brindo con copas rotas,  
                de un azul desteñido se han vuelto con el tiempo
                mis sábanas, ayer rojas.
 
                Ya no me hago regalos, ¡Me sobran tantas cosas!,
                He dejado mezclarse al zarzal y las rosas,  
                y ahora forman parte de un jardín donde antes
                crecían con un orden las azucenas blancas
                y el sauce que vertía lágrimas en vez de hojas.
 
                Aunque aún protegían el alma y sus orillas,
                he acabado tirando las llaves de las puertas.  
                Ya sólo me cobijan el ocaso y la aurora.
                Resultó fácil ¿sabes?, la paz llega, se instala,
                y si nada la altera, hasta la furia aplaca.     
 
                Hoy voy a visitarme de vez en cuando,
                me recibo con flores, que se tornan en llanto
                cuando me voy girando y descubro el sendero   
                que me trae de vuelta por el camino andado.
 
                Yo, que no me reconozco, me busco cada día
                en la lluvia caída, sobre la hierba fresca,
                en cada mala rima y en cada estrella nueva.
 
 
 

miércoles, 1 de junio de 2016

INSPIRACIÓN

 

 

                                            El Enigma de Hitler  (Salvador Dalí 1939)

 

 

                    GROTESCO

                 Confluyen en el ruedo

                 hambre y agua

                 mientras la muerte

                 acecha en las esquinas.

                 Confúndense en el cielo

                 nubes y tormento,

                 mientras me llega de lejos

                 su voz derretida.

                 Igual que los toreros,

                 en la arena yacen,

                 las lágrimas de amor

                 que gestadas al alba,

                 no vieron el amanecer

                 otra mañana.


 

lunes, 23 de mayo de 2016

HECHIZO


 HECHIZO

Cantan las flores en mayo
mecidas al son del viento. 
Entonan cantos paganos
removiendo sentimientos.

 


Lloran las rocas a un tiempo.
¡Nunca fue más bello el llanto!
Vestidas de un brillo intenso 
se lanzan ladera abajo.

De autores desconocidos,
sinfonías magistrales
emergen desde los árboles
y estimulan los sentidos,
dando forma a un nuevo hechizo,
excepcional  por efímero,
de primavera, a raudales.

¡Comienza otra vez el ciclo!






viernes, 29 de abril de 2016

REFLEXIÓN





REFLEXIÓN  

Todos los poetas tienen una despedida en verso.
Acaso por contarla duele menos.
Alivio efímero entre los dedos,
serpenteante, traicionero, etéreo. 

Todos los poetas tienen un Tú y un te quiero
hilvanados con  lágrimas sin tiempo,
latiendo sin control dentro del cuerpo.

 Todos los poetas tienen un Yo errante,
viajero, transitable a ratos,
pero siempre o casi siempre
esculpido a fuego, de remiendos. 

 Pero solo los buenos
abren las puertas del alma en cada estrofa
y arrojan la llave al vacío
con el atrevimiento de  los incautos,
esperando que el mar 
la devuelva de nuevo a sus pies.    

miércoles, 27 de abril de 2016

A PUNTO DE OLVIDARTE





Sí. A punto de olvidarte. Olvidé contraseña y accesos;  como se difumina el olor de aquel que se marcha y no vuelve. Casi te perdiste en la vorágine de mi vida.

Tu título no obedece a ningún amor platónico por la flora en general, y mucho menos dedicado a tí, hortensia multicolor, cambiante como pocas y bella hasta en su muerte.
Se asemejan  tus colores al espíritu que invade al ser humano, cambiante y variopinto. Por eso, y porque fuiste producto de la casualidad, me encanta...  
                 
                                                       TU  NOMBRE

Así, como resuena el viento
digo tu nombre.
Repetido mil  veces,
hasta agotarme entera.

Cuando se rozan la hierba y el agua 
digo tu nombre,
susurrado,  al oído,
erizada mi piel por la sorpresa.

Igual que canta el eco
digo tu nombre.
¡Digo tu nombre y estiro cada letra!
para que no se pierda,
para que yo te alcance,
para que siempre vuelvas.